Un día, sin dejar rastro,
marchó mi amigo Vital
del lugar de Puentecastro
con rumbo a la capital.
Su vida de labrador
y actividad ganadera
dejó con el parador
y el Cuarto de la Riera.
Fue chofer de todo artista
afamado del momento,
medio siglo de taxista
entre actores de talento.
Si bien ya está jubilado
y es de su finca, adalid,
Tineo nunca ha olvidado,
aunque resida en Madrid.
Entre anécdotas y cuentos,
que relata mi paisano,
pasamos magnos momentos
en el campo castellano.
Plantó berzas y frutales
en las tierras madrileñas,
cría pitas en corrales,
caminando “de madreñas”.
Es, de Asturias, un testigo,
igual siega que cabruña;
es, Vital, mi gran amigo
de “La Pontecastro Tuña”.
Pindesierra
Guau!!! que bien, que bonito. Asi que de la Pontecastro, pues yo en la Potencastro sólo conozco en casa Arnaldo. Yo soy de Posada , pero mi abuela Josefina es casa Murueco, de Tuña, igual tu amigo si sabe quien es.
ResponderEliminarUn saludo desde la tierrina.
Por cierto este finde me voy yo a la Villa y Corte, así que pagaré Madalena y Adanero
Chao